por Aníbal Mon

Los Chalchaleros perduran en cada rincón de su confortable oficina ubicada en un segundo piso de la porteña esquina de Callao y Las Heras. Cuadros, fotos, caricaturas, placas, reconocimientos y viejos discos de pasta rememoran en el bunker de Facundo Saravia distintas etapas de la historia del legendario grupo folklórico salteño que él integró junto a su padre (Juan Carlos) y que se ganó un lugar de privilegio entre los grandes de la música popular argentina.
En la actualidad, el último Chalchalero, aquel que ingresó al conjunto en el 80 a raíz de la enfermedad que derivó en la muerte del recordado Ernesto Cabeza, atraviesa otro presente y asegura que trabaja para encontrar su propio espacio entre los solistas del folklore.
Con ese objetivo, el músico, que disfruta muchos fines de semana de su vida en su casa del country CUBA de Fátima, grabó su quinto disco, “Estaba Cantado”, y comenzó a presentarlo ayer en una gira por el país que incluirá Mendoza, San Juan, Entre Ríos, Rosario, Tucumán y que concluirá el 10 y 11 de noviembre en el Teatro Coliseo de la Capital Federal.
-¿Qué tiene este nuevo disco?
-Es un disco muy parecido al anterior, Por esas cosas de la vida, pero es más variado. Es parecido en cuanto a la temática pero es más variado por los ritmos porque tiene bailecitos, chacareras, zambas, polca, escondido, chaya, cueca y hasta una guarania que nunca había compuesto. La verdad es que a mí me gusta disfrutar las cosas que hago y entonces me tomo un tiempo para llegar tranquilo a lo que quiero hacer. Estoy con toda la expectativa de salir a tocarlo porque es una excusa muy linda tener un disco nuevo para salir a tocarlo por el país.
-¿En qué se enfocó a la hora de sentarse a componer para “Estaba cantado”?
-Mirá, hice un gato para la guitarra, porque la guitarra es como una parte de mi familia. Después hice un escondido que cuenta la historia de una fiesta popular en un pueblo del interior. También escribí una canción que habla de la palabra, de comprometerse con la palabra, algo que en una ciudad como esta muchas veces queda de lado. Compuse también una chacarera que se llama “Ni falta le hace” que habla de las fiestas que se hacen en pueblitos del interior a las que tuve la oportunidad de ir a cantar para sus centenarios y fueron fiestas increíbles para mí porque no fueron fiestas cualquiera, eran los 100 años de un pueblo. Mucha gente que se fue lejos llegaba para la fiesta después de muchos años de no estar. Y esa chacarera habla de eso, de que por más que la vida te lleve por otros lugares uno tiene necesidad de volver a respirar el aire que lo vio nacer y crecer.
-A la hora de componer folklore están los que siguen escribiéndole a los paisajes y las tradiciones y los que abordan temáticas más comprometidas. ¿Usted dónde se ubica?
-No sé, un tema se va presentando de acuerdo a lo que uno va viendo. Escribí un tema relacionado con las drogas porque viví una experiencia cercana sobre eso, de un ser querido, y la única manera que tengo para expresarlo es con folklore. Pero siempre hay cosas que me preocupan que me duelen, como el tema de la donación de órganos que también escribí sobre eso. Pero en este caso me salieron este tipo de canciones. Igual yo nunca dependí sólo de mis canciones, quiero ser un intérprete también. Por eso incluí temas de Omar Moreno Palacios, de Zitarrosa, de Atahualpa Yupanqui. Canto lo que quiero y lo que siento. Yo a Zitarrosa lo admiro mucho y de chico empecé cantando canciones de él, como Recordándote que está en este disco.
Tradición vs renovación
-¿Participa o prefiere mantenerse al margen de esta dicotomía que existe en el folklore actual entre renovadores/innovadores y clásicos/tradicionales?
-Creo que los renovadores no están hoy acá. Los renovadores fueron los Waldo de los Ríos, los Atahualpa Yupanqui o en su momento Antonio Tarragó Ros. Que haya gente joven no significa que se renueve el folklore. Que toques una batería, un bajo eléctrico o un piano eléctrico no te hace un renovador. Pasa más que nada por la honestidad, por el cariño y por el conocimiento con el que lo hacés. Hoy hay mucha tecnología y eso también está puesto en el folklore. Hoy el folklore se toca de otra manera, pero la chacarera y la zamba siguen siendo las mismas, lo que cambia es la instrumentación, pero nadie descubrió nada. Nadie se hace más o menos moderno por usar una guitarra enchufada. Yo ahora toco con bajo eléctrico y no por eso me siento un renovador, para nada.
-¿Considera que a partir de Soledad se dio un fenómeno de acercamiento de la juventud al folklore?, ¿O como dice una de sus chacareras el folklore se sigue viendo como “cosa de viejos”?
-Mucha gente de la que vive acá puede llegar a pensar eso. Pero cuando recorro la Argentina noto que hay muchísima gente joven siguiendo los festivales y a los cantores. Un festival de folklore en el interior mete más que uno de rock y eso que no es nada comercial y va sólo el que le gusta. No como en el rock por ejemplo que muchos chicos van porque les gusta un tema que le pasan todo el día por la radio. Van, escuchan 20 temas pero solo les gustan uno o dos. Nosotros no tenemos la posibilidad de esa difusión. La Sole fue un furor, incluso muy difícil para ella andar con ese peso encima, pero lo sobrellevó bastante bien. El folklore volvió a ser escuchado en los medios. Yo creo que sirvió mucho.
-¿Nunca sintió la tentación de, cómo hicieron algunos folkloristas, volcarse a otros géneros o estilos para vender más discos?
-No, a Soledad le pasó por la presión de la grabadora. A mi eso no me pasó, pero yo quiero ser folklorista. Ella igualmente está muy identificada con el folklore.
-¿Cómo ve al resto de los fenómenos más populares del folklore como Los Nocheros o el Chaqueño Palavecino?
-El Chaqueño es un tipo genuino por dónde lo mires, es gaucho gaucho y aparte es un gran amigo. Y lo demás bueno, cada uno hace lo que le parece.
-¿Se le pasaron las ganas de subirse a un escenario con pilchas gauchas?, ¿piensa que era para otra época?
-No, lo que pasó es que para mí el traje de gaucho es el traje de Los Chalchaleros. Cuando Los Chalchaleros se disolvieron, sentí que no tenía que usarlo más. Si Los Chalchaleros no cantaban más yo ese traje no lo podía usar más. No pasa porque reniegue de eso, al contrario. Pero no hace falta ni vestirse de gaucho ni ponerse un arito para hacer folklore. uno tiene que ser auténtico. A mí estéticamente me va esto, no me va otra cosa, pero sin desmerecer lo que no me va. El Chaqueño, por ejemplo, es un tipo auténtico, realmente es un folklorista desde el sombrero hasta el taco de la bota.
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El último Chalchalero
-¿Qué tiene usted de Los Chalchaleros y que tiene de Facundo Saravia?
-De Los Chalchaleros tengo las enseñanzas, el aprendizaje, el haber estado al lado de grandes en serio del folklore. De Facundo tengo mi propia personalidad, el poner todo lo que he mamado al servicio de mi presente. Tengo un sello chalchalero a la hora de cantar, algo que de vez en cuando me aparece y que espero que no desaparezca nunca. Pero tengo también un estilo propio, mis propias canciones y entonces hago una mezcla de aquello que aprendí con esto que soy. Hubiese sido más fácil para mí haber armado otros chalchaleros, pero me parece que tenía que cerrar esa historia y disfruto de lo que hago, amo lo que hago y vivo de lo que me gusta. Conocí lugares que si no fuera por la guitarra nunca hubiese conocido. Además, soy un tipo feliz porque no transé con nada, canto lo que me gusta y donde me gusta, y donde no me gusta no canto, no tengo representante. Me puedo equivocar o no, pero me gusta hacerlo así.
-¿Hay nostalgia de la época con Los Chalchaleros?
-Nostalgia no, recuerdos los mejores como haber cantado con el mejor conjunto folklórico de la Argentina. Muchos no se bancaron el éxito de la despedida y hablaron de lo larga que fue.
-¿Por qué cree que no se lo bancaron?
-Porque Los Chalchaleros nunca transaron con nadie, siempre hicieron lo que les parecía.
1 comentario:
que grande facundooo!!! sos un grande en serio...considero que al dia de hoy lo mejor del folklore es facundo, porque rescata canciones que si no las canta el no las canta nadie, ademas por sus musicos que son de excelente calidad, y en vivo suenan mejor..bue les recomiendo a todo el que lea eestas lineas acercarce a facundo y usandolo a el como puente a los admirados chalchaleros!
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